Será en noviembre del año en curso cuando se dé a conocer el resultado definitivo que mantiene en discordia a políticos, empresarios, y a la población civil, y cuyo resultado todavía no se inclina hacia ningún lado claro a pesar del descontento del sector empresarial.
De acuerdo con el magistrado Héctor Arturo Mercado López, las compañías del sector privado, y a las cuales la reforma laboral aplicaría, tendrían un año para adaptarse a la nueva lógica de la Ley Federal del Trabajo.
Esto quiere decir que en caso de que la reforma se apruebe este noviembre, las empresas de México tendrían hasta el 21 de noviembre del 2024 para reducir su jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. Habrá que esperar, en todo caso, al dictamen final que mantiene en la expectativa a cientos de miles de trabajadores en México.